Diccionario
Diccionario
  • Altar

    Una estructura sobre la que se ofrecían sacrificios a Dios; imitada por los paganos en honor de sus falsos dioses. 

    El primer altar del que tenemos mención en las Escrituras es el construido por Noé al abandonar el Arca; sobre él ofreció sacrificios de todo animal y ave puros (Gn. 8:20). 

    Génesis 8:20

    20 Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar.

    También Abraham, Isaac y Jacob erigieron altares al Señor; éstos seguramente fueron construidos de piedra o tierra, pero es notable cuán pocas veces leemos que ofrecieran sacrificios sobre ellos. 

    En ocasiones se dice simplemente que erigieron un altar a Jehová, y en otras ocasiones que erigieron un altar y que invocaron el nombre de Jehová. Parece que los altares se erigían como lugares para allegarse a Dios, siendo el sacrificio la base de ello. 

    A Moisés se le mandó que en todos los lugares donde Dios hiciere estar la memoria de Su nombre le deberían erigir un altar de madera, de tierra o de piedra, y ofrecer encima ovejas y bueyes como holocausto y ofrendas de paz; si los altares se hacían de piedra, no deberían ser de piedra labrada; si alzaban herramienta sobre él, quedaría contaminado (Éx. 20:25, 26). 

    Éxodo 20:25, 26

    25 Y si me hicieres altar de piedras, no las labres de cantería; porque si alzares herramienta sobre él, lo profanarás.

    26 No subirás por gradas a mi altar, para que tu desnudez no se descubra junto a él.

    No debe hacer nada de obras humanas al acercarse a Dios; lamentablemente, este principio ha sido terriblemente violado por inmensas secciones de la cristiandad, en las que se enseña que el hombre debe acercarse a Dios con buenas obras para ser aceptado por Él (contrastar Tit. 3:4-7; Ef. 2:8-10). (Ver OBRAS) 

    Tito 3:4-7 

    4 Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres,

    5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,

    6 el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador,

    7 para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.

    Efesios 2:8-10

    8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;

    9 no por obras, para que nadie se gloríe.

    10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

    Se añade también: «No subirás por gradas a mi altar, para que tu desnudez no se descubra junto a él.» Se prohiben aquí las añadiduras humanas, porque en las cosas divinas lo que surja del hombre mismo solamente manifiesta la condición absolutamente vergonzosa de todo lo que surge de la naturaleza caída (cp. Col. 2:20-30). 

    Colosenses 2:20-23

    20 Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos

    21 tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques

    22 (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso?

    23 Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.

    Cuando se emprendió la obra del tabernáculo, Moisés recibió precisas instrucciones y se le ordenó que lo hiciera todo como le había sido mostrado en el monte. 

    (a) ALTAR DE BRONCE El altar de bronce debía ser hecho de madera de acacia recubierta con bronce; debía tener 3 codos de altura y 5 codos de lado (Éx. 27:1-8). 

    Éxodo 27:1-8

    El altar de bronce

    1 Harás también un altar de madera de acacia de cinco codos de longitud, y de cinco codos de anchura; será cuadrado el altar, y su altura de tres codos.

    2 Y le harás cuernos en sus cuatro esquinas; los cuernos serán parte del mismo; y lo cubrirás de bronce.

    3 Harás también sus calderos para recoger la ceniza, y sus paletas, sus tazones, sus garfios y sus braseros; harás todos sus utensilios de bronce.

    4 Y le harás un enrejado de bronce de obra de rejilla, y sobre la rejilla harás cuatro anillos de bronce a sus cuatro esquinas.

    5 Y la pondrás dentro del cerco del altar abajo; y llegará la rejilla hasta la mitad del altar.

    6 Harás también varas para el altar, varas de madera de acacia, las cuales cubrirás de bronce.

    7 Y las varas se meterán por los anillos, y estarán aquellas varas a ambos lados del altar cuando sea llevado.

    8 Lo harás hueco, de tablas; de la manera que te fue mostrado en el monte, así lo harás.

    En el templo erigido por Salomón este altar estaba hecho de bronce, y tenía 10 codos de altura y 20 codos de lado (el mismo tamaño que el lugar santísimo (2 Cr. 4:1)). 

    2 Crónicas 4:1

    Mobiliario del templo

    1 Hizo además un altar de bronce de veinte codos de longitud, veinte codos de anchura, y diez codos de altura.

    El altar del templo milenial está descrito en el libro de Ezequiel (Ez. 43:13-17). 

    Ezequiel 43:13-17

    13 Estas son las medidas del altar por codos (el codo de a codo y palmo menor). La base, de un codo, y de un codo el ancho; y su remate por su borde alrededor, de un palmo. Este será el zócalo del altar.

    14 Y desde la base, sobre el suelo, hasta el lugar de abajo, dos codos, y la anchura de un codo; y desde la cornisa menor hasta la cornisa mayor, cuatro codos, y el ancho de un codo.

    15 El altar era de cuatro codos, y encima del altar había cuatro cuernos.

    16 Y el altar tenía doce codos de largo, y doce de ancho, cuadrado a sus cuatro lados.

    17 El descanso era de catorce codos de longitud y catorce de anchura en sus cuatro lados, y de medio codo el borde alrededor; y la base de un codo por todos lados; y sus gradas estaban al oriente.

    El altar de bronce recibía también el nombre de «altar del holocausto»; en él estaba el fuego encendido de continuo (Lv. 6:9), y era en él que se consumían las ofrendas, esto es, en la reja que estaba colocada en su medio. 

    Levítico 6:9

    9 Manda a Aarón y a sus hijos, y diles: Esta es la ley del holocausto: el holocausto estará sobre el fuego encendido sobre el altar toda la noche, hasta la mañana; el fuego del altar arderá en él.

    Tenía un cuerno en cada esquina, sobre los que se ponía sangre de la ofrenda por el pecado. Allí se acogían a refugiarse los que buscaban protección, aferrándose a los cuernos del altar (1 R. 1:50, 51; cp. Éx. 21:14). 

    1 Reyes 1:50, 51

    50 Mas Adonías, temiendo de la presencia de Salomón, se levantó y se fue, y se asió de los cuernos del altar.

    51 Y se lo hicieron saber a Salomón, diciendo: He aquí que Adonías tiene miedo del rey Salomón, pues se ha asido de los cuernos del altar, diciendo: Júreme hoy el rey Salomón que no matará a espada a su siervo.

    Éxodo 21:14

    14 Pero si alguno se ensoberbeciere contra su prójimo y lo matare con alevosía, de mi altar lo quitarás para que muera.

    El altar de bronce estaba situado de manera que era lo primero que se hallaba al entrar en el patio, y señalaba que el único camino de entrada ante Jehová era mediante el sacrificio. 

    Tenía que haber muerte antes que el hombre caído pudiera tener acceso a la morada de Dios. En el NT se expresa el principio de que comer de un sacrificio es una manifestación de comunión con el altar donde se efectúa el sacrificio. 

    Así, no se puede beber de la copa del Señor y de la copa de los demonios, ni participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios (1 Co. 10:18-21). 

    1 Corintios 10:18-21

    18 Mirad a Israel según la carne; los que comen de los sacrificios, ¿no son partícipes del altar?

    19 ¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que se sacrifica a los ídolos?

    20 Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios.

    21 No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.

    A los creyentes hebreos se les dijo: «Tenemos un altar del cual no tienen derecho a comer los que sirven al tabernáculo» (He. 13:10). 

    Hebreos 13:10

    10 Tenemos un altar, del cual no tienen derecho de comer los que sirven al tabernáculo.

    Ello se refiere a la ofrenda por el pecado, cuya sangre era llevada al lugar santísimo, y cuya carne no era comida, sino quemada fuera del campamento. Jesús sufrió fuera de la puerta, y por ello, para estar en Su compañía, se instruía a los creyentes a que abandonaran el campamento; esto es, a que abandonaran el judaísmo. 

    Como servidores del tabernáculo que eran todavía, no tenían derecho al altar cristiano. En Apocalipsis tenemos un altar de oro en el cielo, y mucho incienso asciende con las oraciones de los santos; pero el fuego del altar de bronce es arrojado sobre la tierra, y es seguido de juicios (Ap. 8:3-5; cp. también Ap. 9:13). 

    Apocalipsis 8:3-5

    3 Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono.

    4 Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos.

    5 Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto.

    Apocalipsis 9:13

    13 El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios,

    Y Juan oyó decir al altar (así es como se debería traducir este pasaje): «Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos» (Ap. 16:7). 

    Apocalipsis 16:7

    7 También oí a otro, que desde el altar decía: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos.

    Se trata aquí indudablemente del altar de bronce (cp. Ap. 6:9; Is. 6:6). 

    Apocalipsis 6:9 

    9 Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían.

    Isaías 6:6

    6 Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas;

    (b) ALTAR DE INCIENSO El altar del incienso estaba hecho de madera de acacia, recubierto de oro puro (Éx. 30:1-5; 37:25-28). 

    Éxodo 30:1-5 

    El altar del incienso

    1 Harás asimismo un altar para quemar el incienso; de madera de acacia lo harás.

    2 Su longitud será de un codo, y su anchura de un codo; será cuadrado, y su altura de dos codos; y sus cuernos serán parte del mismo.

    3 Y lo cubrirás de oro puro, su cubierta, sus paredes en derredor y sus cuernos; y le harás en derredor una cornisa de oro.

    4 Le harás también dos anillos de oro debajo de su cornisa, a sus dos esquinas a ambos lados suyos, para meter las varas con que será llevado.

    5 Harás las varas de madera de acacia, y las cubrirás de oro.

    Éxodo 37:25-28

    25 Hizo también el altar del incienso, de madera de acacia; de un codo su longitud, y de otro codo su anchura; era cuadrado, y su altura de dos codos; y sus cuernos de la misma pieza.

    26 Y lo cubrió de oro puro, su cubierta y sus paredes alrededor, y sus cuernos, y le hizo una cornisa de oro alrededor.

    27 Le hizo también dos anillos de oro debajo de la cornisa en las dos esquinas a los dos lados, para meter por ellos las varas con que había de ser conducido.

    28 E hizo las varas de madera de acacia, y las cubrió de oro.

    Tenía 1 codo de lado y 2 codos de alto. En el templo de Salomón, este altar era de madera de cedro, recubierta de oro, pero no se dan sus dimensiones. En el futuro templo milenial descrito por Ezequiel el altar del incienso tiene 2 codos de lado y 3 codos de alto (Ez. 41:22). 

    Ezequiel 41:22

    22 La altura del altar de madera era de tres codos, y su longitud de dos codos; y sus esquinas, su superficie y sus paredes eran de madera. Y me dijo: Esta es la mesa que está delante de Jehová.

    El altar del incienso recibe también el nombre de «altar de oro». Estaba situado en el lugar santo, junto con el candelabro de oro y la mesa de los panes de la proposición. Sobre este altar se debía quemar santo incienso mañana y tarde, tipo del Señor Jesús como perpetuo sabor agradable a Dios. 

    Fue al lado de este altar que el ángel se le apareció a Zacarías para anunciarle la concepción y el nacimiento de Juan el Bautista (Lc. 1:11). (Ver SACRIFICIOS) 

    Lucas 1:11

    11 Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso.

    (c) ALTAR AL DIOS NO CONOCIDO El altar al Dios no conocido era una inscripción en un altar en Atenas. Sea cual fuere el origen de esta inscripción, le dio al apóstol Pablo una admirable tesis para su discurso a los idólatras atenienses. Éste era precisamente el Dios que él había venido a revelarles (Hch. 17:23).

    Hechos 17:23

    23 porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio.

    VÉASE: Obras , Sacrificio
  • DICCIONARIO
Comparte este sitio
  • Altar

    Una estructura sobre la que se ofrecían sacrificios a Dios; imitada por los paganos en honor de sus falsos dioses. 

    El primer altar del que tenemos mención en las Escrituras es el construido por Noé al abandonar el Arca; sobre él ofreció sacrificios de todo animal y ave puros (Gn. 8:20). 

    Génesis 8:20

    20 Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar.

    También Abraham, Isaac y Jacob erigieron altares al Señor; éstos seguramente fueron construidos de piedra o tierra, pero es notable cuán pocas veces leemos que ofrecieran sacrificios sobre ellos. 

    En ocasiones se dice simplemente que erigieron un altar a Jehová, y en otras ocasiones que erigieron un altar y que invocaron el nombre de Jehová. Parece que los altares se erigían como lugares para allegarse a Dios, siendo el sacrificio la base de ello. 

    A Moisés se le mandó que en todos los lugares donde Dios hiciere estar la memoria de Su nombre le deberían erigir un altar de madera, de tierra o de piedra, y ofrecer encima ovejas y bueyes como holocausto y ofrendas de paz; si los altares se hacían de piedra, no deberían ser de piedra labrada; si alzaban herramienta sobre él, quedaría contaminado (Éx. 20:25, 26). 

    Éxodo 20:25, 26

    25 Y si me hicieres altar de piedras, no las labres de cantería; porque si alzares herramienta sobre él, lo profanarás.

    26 No subirás por gradas a mi altar, para que tu desnudez no se descubra junto a él.

    No debe hacer nada de obras humanas al acercarse a Dios; lamentablemente, este principio ha sido terriblemente violado por inmensas secciones de la cristiandad, en las que se enseña que el hombre debe acercarse a Dios con buenas obras para ser aceptado por Él (contrastar Tit. 3:4-7; Ef. 2:8-10). (Ver OBRAS) 

    Tito 3:4-7 

    4 Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres,

    5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,

    6 el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador,

    7 para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.

    Efesios 2:8-10

    8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;

    9 no por obras, para que nadie se gloríe.

    10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

    Se añade también: «No subirás por gradas a mi altar, para que tu desnudez no se descubra junto a él.» Se prohiben aquí las añadiduras humanas, porque en las cosas divinas lo que surja del hombre mismo solamente manifiesta la condición absolutamente vergonzosa de todo lo que surge de la naturaleza caída (cp. Col. 2:20-30). 

    Colosenses 2:20-23

    20 Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos

    21 tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques

    22 (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso?

    23 Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.

    Cuando se emprendió la obra del tabernáculo, Moisés recibió precisas instrucciones y se le ordenó que lo hiciera todo como le había sido mostrado en el monte. 

    (a) ALTAR DE BRONCE El altar de bronce debía ser hecho de madera de acacia recubierta con bronce; debía tener 3 codos de altura y 5 codos de lado (Éx. 27:1-8). 

    Éxodo 27:1-8

    El altar de bronce

    1 Harás también un altar de madera de acacia de cinco codos de longitud, y de cinco codos de anchura; será cuadrado el altar, y su altura de tres codos.

    2 Y le harás cuernos en sus cuatro esquinas; los cuernos serán parte del mismo; y lo cubrirás de bronce.

    3 Harás también sus calderos para recoger la ceniza, y sus paletas, sus tazones, sus garfios y sus braseros; harás todos sus utensilios de bronce.

    4 Y le harás un enrejado de bronce de obra de rejilla, y sobre la rejilla harás cuatro anillos de bronce a sus cuatro esquinas.

    5 Y la pondrás dentro del cerco del altar abajo; y llegará la rejilla hasta la mitad del altar.

    6 Harás también varas para el altar, varas de madera de acacia, las cuales cubrirás de bronce.

    7 Y las varas se meterán por los anillos, y estarán aquellas varas a ambos lados del altar cuando sea llevado.

    8 Lo harás hueco, de tablas; de la manera que te fue mostrado en el monte, así lo harás.

    En el templo erigido por Salomón este altar estaba hecho de bronce, y tenía 10 codos de altura y 20 codos de lado (el mismo tamaño que el lugar santísimo (2 Cr. 4:1)). 

    2 Crónicas 4:1

    Mobiliario del templo

    1 Hizo además un altar de bronce de veinte codos de longitud, veinte codos de anchura, y diez codos de altura.

    El altar del templo milenial está descrito en el libro de Ezequiel (Ez. 43:13-17). 

    Ezequiel 43:13-17

    13 Estas son las medidas del altar por codos (el codo de a codo y palmo menor). La base, de un codo, y de un codo el ancho; y su remate por su borde alrededor, de un palmo. Este será el zócalo del altar.

    14 Y desde la base, sobre el suelo, hasta el lugar de abajo, dos codos, y la anchura de un codo; y desde la cornisa menor hasta la cornisa mayor, cuatro codos, y el ancho de un codo.

    15 El altar era de cuatro codos, y encima del altar había cuatro cuernos.

    16 Y el altar tenía doce codos de largo, y doce de ancho, cuadrado a sus cuatro lados.

    17 El descanso era de catorce codos de longitud y catorce de anchura en sus cuatro lados, y de medio codo el borde alrededor; y la base de un codo por todos lados; y sus gradas estaban al oriente.

    El altar de bronce recibía también el nombre de «altar del holocausto»; en él estaba el fuego encendido de continuo (Lv. 6:9), y era en él que se consumían las ofrendas, esto es, en la reja que estaba colocada en su medio. 

    Levítico 6:9

    9 Manda a Aarón y a sus hijos, y diles: Esta es la ley del holocausto: el holocausto estará sobre el fuego encendido sobre el altar toda la noche, hasta la mañana; el fuego del altar arderá en él.

    Tenía un cuerno en cada esquina, sobre los que se ponía sangre de la ofrenda por el pecado. Allí se acogían a refugiarse los que buscaban protección, aferrándose a los cuernos del altar (1 R. 1:50, 51; cp. Éx. 21:14). 

    1 Reyes 1:50, 51

    50 Mas Adonías, temiendo de la presencia de Salomón, se levantó y se fue, y se asió de los cuernos del altar.

    51 Y se lo hicieron saber a Salomón, diciendo: He aquí que Adonías tiene miedo del rey Salomón, pues se ha asido de los cuernos del altar, diciendo: Júreme hoy el rey Salomón que no matará a espada a su siervo.

    Éxodo 21:14

    14 Pero si alguno se ensoberbeciere contra su prójimo y lo matare con alevosía, de mi altar lo quitarás para que muera.

    El altar de bronce estaba situado de manera que era lo primero que se hallaba al entrar en el patio, y señalaba que el único camino de entrada ante Jehová era mediante el sacrificio. 

    Tenía que haber muerte antes que el hombre caído pudiera tener acceso a la morada de Dios. En el NT se expresa el principio de que comer de un sacrificio es una manifestación de comunión con el altar donde se efectúa el sacrificio. 

    Así, no se puede beber de la copa del Señor y de la copa de los demonios, ni participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios (1 Co. 10:18-21). 

    1 Corintios 10:18-21

    18 Mirad a Israel según la carne; los que comen de los sacrificios, ¿no son partícipes del altar?

    19 ¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que se sacrifica a los ídolos?

    20 Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios.

    21 No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.

    A los creyentes hebreos se les dijo: «Tenemos un altar del cual no tienen derecho a comer los que sirven al tabernáculo» (He. 13:10). 

    Hebreos 13:10

    10 Tenemos un altar, del cual no tienen derecho de comer los que sirven al tabernáculo.

    Ello se refiere a la ofrenda por el pecado, cuya sangre era llevada al lugar santísimo, y cuya carne no era comida, sino quemada fuera del campamento. Jesús sufrió fuera de la puerta, y por ello, para estar en Su compañía, se instruía a los creyentes a que abandonaran el campamento; esto es, a que abandonaran el judaísmo. 

    Como servidores del tabernáculo que eran todavía, no tenían derecho al altar cristiano. En Apocalipsis tenemos un altar de oro en el cielo, y mucho incienso asciende con las oraciones de los santos; pero el fuego del altar de bronce es arrojado sobre la tierra, y es seguido de juicios (Ap. 8:3-5; cp. también Ap. 9:13). 

    Apocalipsis 8:3-5

    3 Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono.

    4 Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos.

    5 Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto.

    Apocalipsis 9:13

    13 El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios,

    Y Juan oyó decir al altar (así es como se debería traducir este pasaje): «Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos» (Ap. 16:7). 

    Apocalipsis 16:7

    7 También oí a otro, que desde el altar decía: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos.

    Se trata aquí indudablemente del altar de bronce (cp. Ap. 6:9; Is. 6:6). 

    Apocalipsis 6:9 

    9 Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían.

    Isaías 6:6

    6 Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas;

    (b) ALTAR DE INCIENSO El altar del incienso estaba hecho de madera de acacia, recubierto de oro puro (Éx. 30:1-5; 37:25-28). 

    Éxodo 30:1-5 

    El altar del incienso

    1 Harás asimismo un altar para quemar el incienso; de madera de acacia lo harás.

    2 Su longitud será de un codo, y su anchura de un codo; será cuadrado, y su altura de dos codos; y sus cuernos serán parte del mismo.

    3 Y lo cubrirás de oro puro, su cubierta, sus paredes en derredor y sus cuernos; y le harás en derredor una cornisa de oro.

    4 Le harás también dos anillos de oro debajo de su cornisa, a sus dos esquinas a ambos lados suyos, para meter las varas con que será llevado.

    5 Harás las varas de madera de acacia, y las cubrirás de oro.

    Éxodo 37:25-28

    25 Hizo también el altar del incienso, de madera de acacia; de un codo su longitud, y de otro codo su anchura; era cuadrado, y su altura de dos codos; y sus cuernos de la misma pieza.

    26 Y lo cubrió de oro puro, su cubierta y sus paredes alrededor, y sus cuernos, y le hizo una cornisa de oro alrededor.

    27 Le hizo también dos anillos de oro debajo de la cornisa en las dos esquinas a los dos lados, para meter por ellos las varas con que había de ser conducido.

    28 E hizo las varas de madera de acacia, y las cubrió de oro.

    Tenía 1 codo de lado y 2 codos de alto. En el templo de Salomón, este altar era de madera de cedro, recubierta de oro, pero no se dan sus dimensiones. En el futuro templo milenial descrito por Ezequiel el altar del incienso tiene 2 codos de lado y 3 codos de alto (Ez. 41:22). 

    Ezequiel 41:22

    22 La altura del altar de madera era de tres codos, y su longitud de dos codos; y sus esquinas, su superficie y sus paredes eran de madera. Y me dijo: Esta es la mesa que está delante de Jehová.

    El altar del incienso recibe también el nombre de «altar de oro». Estaba situado en el lugar santo, junto con el candelabro de oro y la mesa de los panes de la proposición. Sobre este altar se debía quemar santo incienso mañana y tarde, tipo del Señor Jesús como perpetuo sabor agradable a Dios. 

    Fue al lado de este altar que el ángel se le apareció a Zacarías para anunciarle la concepción y el nacimiento de Juan el Bautista (Lc. 1:11). (Ver SACRIFICIOS) 

    Lucas 1:11

    11 Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso.

    (c) ALTAR AL DIOS NO CONOCIDO El altar al Dios no conocido era una inscripción en un altar en Atenas. Sea cual fuere el origen de esta inscripción, le dio al apóstol Pablo una admirable tesis para su discurso a los idólatras atenienses. Éste era precisamente el Dios que él había venido a revelarles (Hch. 17:23).

    Hechos 17:23

    23 porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio.

    VÉASE:
    Obras , Sacrificio
Comparte este sitio
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información y limitar el uso de cookies en nuestra política de cookies.