Parábola del mayordomo infiel
La parábola del mayordomo infiel es una de las enseñanzas más intrigantes de Jesús, y su interpretación ha sido objeto de debate entre los eruditos. A continuación, se presentará un análisis detallado de la parábola.Contexto (Lucas 16:1-2)- - El mayordomo infiel: Un mayordomo (o administrador) de una hacienda es acusado de malversar los bienes de su amo y es despedido de su trabajo.
- - La situación: El mayordomo se da cuenta de que pronto estará sin trabajo y sin recursos, y comienza a pensar en cómo asegurarse un futuro.
La Acción del Mayordomo (Lucas 16:3-7)- - La decisión: El mayordomo decide llamar a los deudores de su amo y reducirles la deuda para asegurarse su favor y apoyo futuro.
- - La acción: El mayordomo reduce la deuda de los deudores, lo que les permite pagar sus deudas y tener un buen crédito con el mayordomo.
La Reacción del Amo (Lucas 16:8)- - La alabanza: El amo (o señor) alaba al mayordomo infiel por su astucia y prudencia al asegurarse un futuro.
- - La ironía: La alabanza del amo es irónica, ya que el mayordomo ha actuado de manera deshonesta y ha engañado a su amo.
La Enseñanza de Jesús (Lucas 16:9-13)- - La aplicación: Jesús aplica la parábola a la vida de sus discípulos, enseñando que deben usar la riqueza y los recursos de manera sabia y justa para asegurarse un futuro en el reino de Dios.
- - La lección: La parábola enseña que la sabiduría y la prudencia en la administración de los recursos son más importantes que la honestidad y la justicia en sí mismas.
- - La advertencia: Jesús advierte que no se puede servir a dos señores: Dios y el dinero.
Interpretación- - La parábola no es una justificación de la deshonestidad: La parábola no es una justificación de la deshonestidad del mayordomo, sino una ilustración de la sabiduría y la prudencia que se debe tener en la administración de los recursos.
- - La parábola enseña la importancia de la mayordomía: La parábola enseña la importancia de ser buenos mayordomos de los recursos que Dios nos ha dado, y de usarlos de manera sabia y justa para su gloria.
Aplicación Práctica- - Sé un buen mayordomo: Debemos ser buenos mayordomos de los recursos que Dios nos ha dado, y usarlos de manera sabia y justa para su gloria.
- - No te dejes llevar por la codicia: Debemos evitar la codicia y el amor al dinero, y buscar la sabiduría y la prudencia en la administración de nuestros recursos.
- - Prioriza el reino de Dios: Debemos priorizar el reino de Dios y su justicia, y no dejar que la riqueza y los recursos nos dominen.
- - El mayordomo infiel: Un mayordomo (o administrador) de una hacienda es acusado de malversar los bienes de su amo y es despedido de su trabajo.
- - La situación: El mayordomo se da cuenta de que pronto estará sin trabajo y sin recursos, y comienza a pensar en cómo asegurarse un futuro.
- - La decisión: El mayordomo decide llamar a los deudores de su amo y reducirles la deuda para asegurarse su favor y apoyo futuro.
- - La acción: El mayordomo reduce la deuda de los deudores, lo que les permite pagar sus deudas y tener un buen crédito con el mayordomo.
- - La alabanza: El amo (o señor) alaba al mayordomo infiel por su astucia y prudencia al asegurarse un futuro.
- - La ironía: La alabanza del amo es irónica, ya que el mayordomo ha actuado de manera deshonesta y ha engañado a su amo.
- - La aplicación: Jesús aplica la parábola a la vida de sus discípulos, enseñando que deben usar la riqueza y los recursos de manera sabia y justa para asegurarse un futuro en el reino de Dios.
- - La lección: La parábola enseña que la sabiduría y la prudencia en la administración de los recursos son más importantes que la honestidad y la justicia en sí mismas.
- - La advertencia: Jesús advierte que no se puede servir a dos señores: Dios y el dinero.
- - La parábola no es una justificación de la deshonestidad: La parábola no es una justificación de la deshonestidad del mayordomo, sino una ilustración de la sabiduría y la prudencia que se debe tener en la administración de los recursos.
- - La parábola enseña la importancia de la mayordomía: La parábola enseña la importancia de ser buenos mayordomos de los recursos que Dios nos ha dado, y de usarlos de manera sabia y justa para su gloria.
- - Sé un buen mayordomo: Debemos ser buenos mayordomos de los recursos que Dios nos ha dado, y usarlos de manera sabia y justa para su gloria.
- - No te dejes llevar por la codicia: Debemos evitar la codicia y el amor al dinero, y buscar la sabiduría y la prudencia en la administración de nuestros recursos.
- - Prioriza el reino de Dios: Debemos priorizar el reino de Dios y su justicia, y no dejar que la riqueza y los recursos nos dominen.
1
Dijo también a sus discípulos: Había un hombre rico que tenía un mayordomo, y éste fue acusado ante él como disipador de sus bienes.
"Había un hombre rico que tenía un mayordomo"
"y éste fue acusado ante él como disipador de sus bienes"
Temas Principales
Aplicación Práctica
2 Entonces le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo acerca de tí? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo.
3 Entonces el mayordomo dijo para sí: ¿Qué haré? Porque mi amo me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza.
4 Ya sé lo que haré para que cuando se me quite de la mayordomía, me reciban en sus casas.
5 Y llamando a cada uno de los deudores de su amo, dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi amo?
6 El dijo: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu cuenta, siéntate pronto, y escribe cincuenta.
7 Después dijo a otro: Y tú, ¿cuánto debes? Y él dijo: Cien medidas de trigo. El le dijo: Toma tu cuenta, y escribe ochenta.
8 Y alabó el amo al mayordomo malo por haber hecho sagazmente; porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz.
9 Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas.
10 El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.
11 Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?
12 Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro?
13 Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
14 Y oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él.
15 Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.
La ley y el reino de Dios
16 La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él.
17 Pero más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se frustre una tilde de la ley.
Jesús enseña sobre el divorcio
18 Todo el que repudia a su mujer, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada del marido, adultera.
Mt. 5:32 ; Mr. 10:11-12 ; 1 Co. 7:10-11
El rico y Lázaro
19 Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez.
20 Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas,
21 y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.
22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado.
23 Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.
24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama.
25 Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado.
26 Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.
27 Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre,
28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.
29 Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.
30 El entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán.
31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.