Puestos los ojos en Jesús
El versículo 2 del capítulo 12 de Hebreos dice:- "Puestos los ojos en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio" (Hebreos 12:2, RVR1960).
Contexto- En este versículo, el autor de Hebreos está exhortando a los creyentes a correr con perseverancia la carrera de la fe, y para hacerlo, les dice que deben fijar su mirada en Jesús.
Significado- La frase "puestos los ojos en Jesús" es una metáfora que se refiere a la actitud de enfocarse en Jesús, de mirarlo a Él y de considerar su ejemplo y su obra. En este contexto, el autor está diciendo que Jesús es el modelo perfecto de fe y perseverancia, y que debemos imitarlo.
ImportanciaLa importancia de "puestos los ojos en Jesús" radica en que:- - Jesús es el modelo perfecto: Jesús es el ejemplo perfecto de fe y perseverancia, y al enfocarnos en Él, podemos aprender a vivir de manera que agrade a Dios.
- - La fe se fortalece: Al mirar a Jesús, nuestra fe se fortalece y podemos superar los desafíos y las dificultades.
- - La perseverancia se inspira: Al considerar el ejemplo de Jesús, podemos encontrar la motivación para perseverar en nuestra fe, incluso cuando enfrentamos oposición o sufrimiento.
AplicaciónLa aplicación práctica de "puestos los ojos en Jesús" es:- - Enfocarnos en Jesús: Debemos enfocarnos en Jesús y considerar su ejemplo y su obra en nuestras vidas.
- - Imitar a Jesús: Debemos imitar a Jesús y tratar de vivir de manera que agrade a Dios.
- - Perseverar en la fe: Debemos perseverar en nuestra fe, incluso cuando enfrentamos desafíos y dificultades, sabiendo que Jesús es nuestro ejemplo y nuestra fuente de fortaleza.
En resumen, "puestos los ojos en Jesús" es una exhortación a enfocarnos en Jesús y a considerar su ejemplo y su obra en nuestras vidas. Al hacerlo, podemos fortalecer nuestra fe y perseverar en la carrera de la fe.
- "Puestos los ojos en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio" (Hebreos 12:2, RVR1960).
- En este versículo, el autor de Hebreos está exhortando a los creyentes a correr con perseverancia la carrera de la fe, y para hacerlo, les dice que deben fijar su mirada en Jesús.
- La frase "puestos los ojos en Jesús" es una metáfora que se refiere a la actitud de enfocarse en Jesús, de mirarlo a Él y de considerar su ejemplo y su obra. En este contexto, el autor está diciendo que Jesús es el modelo perfecto de fe y perseverancia, y que debemos imitarlo.
- - Jesús es el modelo perfecto: Jesús es el ejemplo perfecto de fe y perseverancia, y al enfocarnos en Él, podemos aprender a vivir de manera que agrade a Dios.
- - La fe se fortalece: Al mirar a Jesús, nuestra fe se fortalece y podemos superar los desafíos y las dificultades.
- - La perseverancia se inspira: Al considerar el ejemplo de Jesús, podemos encontrar la motivación para perseverar en nuestra fe, incluso cuando enfrentamos oposición o sufrimiento.
- - Enfocarnos en Jesús: Debemos enfocarnos en Jesús y considerar su ejemplo y su obra en nuestras vidas.
- - Imitar a Jesús: Debemos imitar a Jesús y tratar de vivir de manera que agrade a Dios.
- - Perseverar en la fe: Debemos perseverar en nuestra fe, incluso cuando enfrentamos desafíos y dificultades, sabiendo que Jesús es nuestro ejemplo y nuestra fuente de fortaleza.
1
Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,
EstructuraEl versículo se divide en tres partes:
Análisis
Implicaciones
Aplicación
En resumen, Hebreos 12:1 nos llama a correr con paciencia la carrera de la fe, despojándonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y rodeados por una nube de testigos que nos inspiran y nos apoyan.
2
puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
EstructuraEl versículo se divide en tres partes:
Análisis
Implicaciones
Aplicación
En resumen, Hebreos 12:2 nos llama a enfocarnos en Jesús, el autor y consumador de nuestra fe, y a seguir su ejemplo, incluso cuando eso signifique sufrir. También nos recuerda que Dios nos exalta y nos glorifica en Cristo.
3 Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.
4 Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado;
5 y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él;
6 Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo.
7 Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?
8 Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos.
9 Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?
10 Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.
11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.
Los que rechazan la gracia de Dios
12 Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas;
13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado.
14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.
15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;
16 no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura.
17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.
18 Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad,
19 al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más,
Ex. 19:16-22 ; 20:18-21 ; Dt. 4:11-12 ; 5:22-27
20 porque no podían soportar lo que se ordenaba: Si aun una bestia tocare el monte, será apedreada, o pasada con dardo;
21 y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando;
22 sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles,
23 a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos,
24 a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel.
25 Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos.
26 La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo.
27 Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles.
28 Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;
29 porque nuestro Dios es fuego consumidor.